MERITOCRACIA: AFUERA QUEDAN LOS QUE QUIEREN

sistema-educativo-estc3a1ndarLa ecuación es muy simple: meritocracia significa, un gobierno en donde los que gobiernan son aquellos que hacen los méritos suficientes
para gobernar. Si trasladamos esto a la educación, a la calificación de los alumnos para ser precisos, se traduce en que las notas que los alumnos obtienen, reflejan en gran medida el esfuerzo que pusieron en estudiar. Hasta aquí, la teoría desarrollada en dos renglones, parece magnífica e incluso hasta sensata. ¿No es obvio que los estudiantes aprueben de acuerdo a lo que han aprendido? ¿No es más lógico aún, que si no han dedicado tiempo y esfuerzo sean reprobados? – ¡Por supuesto! – dirán muchos hasta ahora, y quizás a algunos les den ganas de aplaudir. Pero cuidado. A esta altura todos deberíamos saber que, ningún sistema de calificación, como ningún sistema de gobierno, es en la praxis lo que en la teoría. La “nueva” forma que se pretende difundir en la enseñanza, por empezar no tiene nada de novel, ya que proviene de viejas ideas asociadas a los estados burocráticos y sociedades fuertemente competitivas, todas ellas, bajo las insignias del orden capitalista.

            El problema de la educación, no está en la manera de calificar, que no es otra cosa que la forma de medir el aprendizaje, sino en los procesos para alcanzar el mismo. En palabras claras: podemos tener el mejor medio de evaluación, ahora, si en el camino que los estudiantes desarrollaron se falla en la enseñanza, ninguno aprobará. El resultado, siguiendo a la meritocracia, sería que esos alumnos no aprueban porque no pusieron el esfuerzo suficiente. El ejemplo también puede invertirse: un niño o adolescente con capacidades que superen a la media, de pronto se encuentra ante la situación de que, con muy poco esfuerzo le alcanza para lograr un aprobado, y no desarrolla ese potencial que tiene. Sin embargo, la complejidad es todavía mayor, porque para establecer reglas en donde la magnitud de calificación sea el mérito, es necesario tener un buen instrumento de medición de ese mérito. ¿Los docentes están instrumentados para medir de esa forma?

Evitemos la respuesta para no generar polémicas, pero continuemos buceando en la competencia por mérito. Claro, porque hasta aquí no dijimos que la meritocracia se basa también en la competitividad y en el individualismo, curiosos actores del mundo capitalista. Competir es positivo, siempre y cuando las reglas establecidas, pongan en igualdad de condiciones a los participantes. Aquí es donde encontramos el mayor punto de conflicto. En la escuela argentina, y de otros países periféricos, las condiciones de igualdad, no están dadas, porque nuestra sociedad no es igualitaria. Negarlo, es como negar que se necesita el aire para respirar; un cinismo propio de personas que sólo pueden concebir un mundo donde no se quiera superar las diferencias sociales.

Los chicos que van a la escuela, muchas veces no tienen los recursos para afrontar su enseñanza. Y si bien hablamos siempre de un trasfondo económico que, es el responsable de una nación donde existen tantas desigualdades, esto se traduce en la realidad en una escasez de recursos afectivos, emocionales, culturales, entre otros más. La meritocracia puede permitir medir el esfuerzo, y puede sonar muy bonito a los oídos de algunos, pero no será el mejor sistema que se emplee, como tampoco lo será cualquier otro, si no se tienen en cuenta todos los factores y actores que inciden en la educación. Es necesario, revalorizar la escuela, convertir la concepción que se tiene del conocimiento para que sea visto como un instrumento de superación personal, pero además colectiva y social. Por el contrario, si no se empieza por buscar un cambio profundo, y modificar tan sólo la forma de calificar, será una modificación de la manera de excluir y de seguir reproduciendo desigualdad. Un último interrogante, abre más respuestas y ejemplifica todo este asunto de la meritocracia: Si una parte de la sociedad, no ve en la educación un medio para alcanzar un futuro mejor, ¿es coherente pensar que hará méritos por educarse?  

                                                           Prof. Carlos Manuel Vicente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s